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El Museo

La historia del museo tiene su origen en la creación de una Junta de Administración en 1924. Este fue el primer órgano colegiado de gestión.

El primer edificio al servicio de la cueva de Altamira fue una casa montañesa construida para exponer y conservar los objetos hallados en las excavaciones y para servir de vivienda a su primer guarda.

El creciente número de visitantes desde mediados del siglo XX hizo necesaria la construcción de una nueva sede y en los años setenta se construyeron tres pabellones para la recepción de visitantes y servicio como cafetería. Fue en 1979 cuando se creó el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira por parte del Ministerio de Cultura. El fin fue constituir un instrumento científico y administrativo para la mejor gestión y conservación de la cueva de Altamira.

La sede actual del museo se inauguró en 2001, en un edificio proyectado por el arquitecto Juan Navarro Baldeweg. La protección de la cueva de Altamira fue el principal condicionante para su ubicación, concepción y construcción.

El Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira es un museo de titularidad estatal, integrado en la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Misión

La misión del Museo de Altamira es gestionar el patrimonio cultural que tiene encomendado, la cueva de Altamira y su arte rupestre específicamente, conservándolo y haciéndolo accesible de modo adecuado a los ciudadanos. Para esto debe generar su conocimiento científico y el de su contexto, la Prehistoria y el Arte, y divulgarlo facilitando el acceso intelectual a sus valores y a su disfrute. El conocimiento debe ser generado por investigaciones pluridisciplinares propias o ajenas, y la información e interpretación del mismo realizada por expertos del museo o en colaboración con los de otras entidades. Es parte de la misión fomentar la actividad intelectual, la reflexión y el deseo de conocer como fuente de satisfacción y de enriquecimiento personal, y desarrollar experiencias singulares como clave de mediación entre cada ciudadano y este patrimonio. Esta misión reconoce que Altamira es un referente para la Prehistoria y el Arte universal, y para el primer Arte y el arte rupestre en particular. Por tanto, El Museo de Altamira velará por la conservación, estudio y difusión del conjunto del Arte paleolítico de España, y establecerá redes de colaboración a nivel regional, nacional e internacional. El museo debe actuar positivamente en toda la cadena de valor del patrimonio encomendado, de la cueva de Altamira en particular.

Visión

El Museo de Altamira debe ser un modelo en la gestión del arte rupestre paleolítico basada en la conservación preventiva; un museo accesible intelectualmente para todas las personas, presencial y virtualmente, con una imagen reconocida por los ciudadanos y compartida con ellos. Debe singularizarse por la calidad de sus servicios y actividades diferenciadas, consolidándose como recurso educativo por sus propuestas innovadoras y como un producto para la industria del ocio y el turismo cultural de calidad, integrado en redes estratégicas de ámbito nacional e internacional de sitios con arte rupestre.

El museo debe ser agente de la cooperación cultural y científica española en el ámbito internacional, y debe servir como herramienta institucional y técnica para esa misma cooperación.

Su gestión debe ser eficaz y eficiente, orientada a la excelencia, a cargo de profesionales motivados que trabajen en equipo por objetivos comunes.


La exposición permanente está dedicada a “los tiempos de Altamira”. Se articula en dos grandes áreas: las salas del museo dedicadas al arte y la cultura de los grupos de cazadores-recolectores del Paleolítico superior, y la Neocueva, con la que conocer cómo era la cueva de Altamira hace 15.000 años.

El descubrimiento del arte

Este sector está dedicado a la figura de Marcelino Sanz de Sautuola, descubridor del arte rupestre de Altamira. Este descubrimiento, aunque fue erróneamente muy cuestionado en un principio, marcó el comienzo de una búsqueda sistemática de otras cuevas que pudiesen también tener arte rupestre; la conocida como “carrera de los descubrimientos” de principios del siglo XX.

La arqueología prehistórica

La Arqueología Prehistórica es la ciencia que nos permite reconstruir cómo eran los tiempos de Altamira. A partir de los restos obtenidos en los yacimientos arqueológicos, numerosas disciplinas colaboran en esta reconstrucción: entre ellas la sedimentología, la paleontología, la palinología o la malacología.

Antes de Altamira

Durante el Pleistoceno, otros humanos antes que nosotros habitaron el Planeta y desarrollaron diferentes culturas, desde el primer Homo surgido en África hace 2.500.000 de años hasta nuestra especie Homo sapiens. Antes de Altamira muestra la evolución del paisaje y las especies animales que poblaron Altamira en el Pleistoceno.

La vida en los tiempos de Altamira

En el inicio de nuestra historia, desarrollamos un eficaz modo de vida. Una extraordinaria cultura se extendió por toda Europa, desde los Urales a la península Ibérica, y hasta el fin de la glaciación y el cambio a la era actual (hace unos 10.000 años).

Entre las tareas cotidianas de los grupos del Paleolítico superior se encontraban la caza y pesca, la preparación de alimentos o la elaboración de adornos personales y pieles para confeccionar ropa.

El primer arte

La capacidad de transmitir pensamientos simbólicos por medio de la expresión artística es una facultad cultural innata a nuestra especie.

Este espacio muestra ejemplos sobresalientes de arte rupestre y de arte mueble. Los temas del arte, los grandes santuarios, e incluso la música, expresión artística de la que tan sólo conservamos algunos elementales pero curiosos objetos sonoros, son tratados de manera específica.

  • Abierto
    • De mayo a octubre:
      De martes a sábado de 9:30 a 20:00 h.
      Domingos y festivos de 9:30 a 15:00 h.
    • De noviembre a abril:
      De martes a sábado de 9:30 a 18:00 h.
      Domingos y festivos de 9:30 a 15:00 h.
    • Festivos:
      30 de marzo, 28 de julio, 15 y 16 de agosto, 15 de septiembre, 12 de octubre, 1 de noviembre y 6 y 8 de diciembre.
      * Los días festivos en los que el museo realice aperturas extraordinarias quedarán reflejados con antelación en esta web.
  • Cerrado
    • Todos los lunes del año
    • 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 28 de junio y 25 de diciembre.

Teléfono del visitante

91 701 70 00